Ayer empecé a llorar pensando en que no quería seguir creciendo, creo que por primera vez tengo la razón (en comparación a mi mamá). Se nos pasa la vida tratando de hacer lo que todos quieren que uno haga y al final nos olvidamos de lo realmente importante. ¿Y qué queda para nosotros?, supongo que resentimiento y amargura.

Es verdad, no puedo luchar contra los ciclos de la vida, pero al menos puedo hacer el intento de hacer más llevadero este camino. Por eso, y a pesar de todas las pesadillas que tuve, amanecí con ganas de pintar.

Estoy siendo egoísta por primera vez en mi vida, solo espero a que me comprendan un poco.