piezas rotas
distribuidas
torpemente
tratando de conformar
el interior/lo perdido
el vacío
el dolor
me gustaría llorar toda la noche y borrar todo lo que te dije
nunca me has aburrido, sólo que me es un poco difícil lidiar con todo esto
con que de un día para otro se haya ido el amor
que sólo me quieras mucho
creo que soy valiente pero creo que cuesta ser así
aun así estoy acá
contigo

perdóname
Me siento tan miserable.
Busco causas de porqué debería estar así y siempre llego a lo mismo, lo malo es creo que no puedo llegar a una disposición como-para-mejorarme y no sé en realidad, si de verdad estoy cagada o no sé.
No quiero más.
Tengo que leer más.
Ser mejor.



Sin una dimensión utópica, lo efímero me envuelve, me atrapa y me dice que la vida es apenas esto, lo que veo y lo que toco. Nada más
¿Es todavía posible la utopía?
— Violeta en Antigua Vida Mía
La vida pasa muy rápido y este monstruo se alimenta de nuestra indiferencia.

Honestidad

No niego que este tipo de discursos den un aire de esperanza en lo que refiere a los mismos políticos en sí. De hecho, permiten rescatar una serie de detalles que dejan entrever una preocupación por la calidad de vida de los seres humanos, mencionando incluso la misma felicidad. Está claro, que desconcerta en primer lugar escuchar discursos como esto, sobre todo desde una óptica presidencial, pero que queda reducida a la visión de un humano (como cualquier otra persona) que solo busca, un buen vivir.
Muy bonito es, ver este tipo de esquemas rupturistas, sin embargo, a pesar de poner sobre la mesa una visión normativa sobre cómo debería ser nuestra vida, todo este discurso queda suspendido en una especie de nube. Sí, porque, a pesar de que -en palabras del mismo presidente- el problema es político; aquí, lo que está haciendo daño a la calidad de vida de los hombres es un problema cultural y quizás económico, la importancia que le hemos prestado al mismo mercado, nos ha permitido llevar esta (mala) forma de vida. Lo peor, es que dentro de estas mismas pautas culturales económicamente impuestas, se encuentra una especie de "encerrona mercantil" que nos hace caer en el juego de vivir para trabajar, y cuanta cosa más. 
Quizás el problema es político, quizás mercantil, o quizás cultural... lo único que espero, es que se pueda tomar conciencia sobre esto. Dudo que la gente esté siendo feliz con esta forma de vida. Lo dudo mucho.

Panorama televisivo

Es cosa de hacer zapping y te encuentras con esto:

  • Gente angustiada por los problemas de la sociedad, entiéndase como robos, peleas entre vecinos, condiciones sanitarias inexistentes en restoranes y cosas así.
  • El típico despacho de un accidente.
  • Primeros planos de una víctima.
  • Horóscopo.
  • Cocina que jamás podrás hacer (porque ni sabes si los ingredientes están en tu supermercado)
¿Y así la gente empieza bien su mañana, viendo estos matinales?