Siempre he encontrado interesantes a esas personas que están podridas por dentro, las que no hablan mucho, las que lloran demasiado, las que son más emocionales (pero estables dentro emocionalmente).
Las dementes, con algún problema psicológico, o las que presentan problemas de bipolaridad.

Desde pequeña siempre fue así. Las cosas profundas siempre me llamarán más la atención, más que un simple cuadro.